MSX WALKTHROUGHS

 
Título Sistema Compañía Género Año Música

Formato

Rune Worth
ルーンワース
黒衣の貴公子

T&E Soft

RPG

1990

3 x 3.5"2DD

1ª PARTE DEL ARTÍCULO

Ante todo me presentaré: mi nombre es Carpos y os voy narrar la aventura que pasé en un gran país...

Tras recibir una calurosa bienvenida en el pueblo, fui a visitar al jefe del poblado. Era el más viejo de todo el pueblo y nada más entrar me invitó a un banquete. Nada más salir fui a ver al cura; éste me dio un cuchillo que era muy potente. Antes de abandonar el poblado decidí despedirme del jefe, pero estaba muy enfadado. Acto seguido, el vigilante que estaba en la puerta no me dejó salir hasta que me puse el cuchillo (hay que seleccionar la segunda opción y coger dicha arma: al hacerlo aparecerán de nuevo dos opciones: debéis elegir la segunda; no os olvidéis de pulsar Enter en cada selección).

El primer paso que di fue trasladarme a la ciudad -X- (Celltore) (ver mapa correspondiente).

Visité al cura para que me deshiciera/rompiera el hechizo y pudiera, más adelante, utilizar la magia. De paso jugué al simón y aumenté mi magia. Por la noche, tras haberme comprado recargadores de vida, decidí entrar en la iglesia, y a través de los cristales, pude ver un pasadizo oscuro. Una vez dentro de esta cueva (ver mapa -X1-) conseguí muchos objetos útiles en los cofres, aparte de una nueva espada (es importantísimo coger la espada). Estaba cansado y decidí salir por la mañana tras haber salido de la iglesia. Antes de entrar en el poblado, vi como unos brujos rojos intentaban matar a una bella joven; rápidamente salí a defenderla como buenamente pude. No duré ni cinco segundos, pero... de repente oí una explosión y allí, a punto de morir, pude ver cómo caían destrozados unos pocos brujos. La joven niña fue la causante y me curó totalmente las heridas. Así mismo me dio las gracias por intentar salvarla y me contó que era una princesa que se iba a casar. Al instante se me unió y ambos regresamos al poblado. Justo al entrar vimos que todos los habitantes estaban muertos. Tan sólo una persona estaba un poco viva; nos acercamos a ésta (este personaje está muy cerca de la puerta del jefe del poblado, y además, es el único que se mueve un poco en el suelo) y nos dio un objeto. A punto de morir nos dijo que habían herido al jefe. Rápidamente entré. Se encontraba en el suelo, encima de un charco de sangre. Al salir nos acercamos a la casa y nos contó todo lo sucedido. La princesa me suplicó que la llevase ante su padre que era un gran rey y me recompensaría.

Al amanecer salimos del poblado y en la ciudad -X- (Celltore) grabamos la partida. Es muy importante que cada vez que visitéis una ciudad, vayáis al cura y juguéis al simón. Aparte de subiros la magia os dará un objeto muy importante (no todos los obispos os darán objetos).

Después de haber descansado llegamos a la ciudad -D- (Saia) y entramos en la taberna (ver asterisco * en el mapa). Pedimos una jarra de cerveza y por segunda vez pude observar la tremenda fuerza de la joven princesa ante un sobón de casi dos metros. En ese momento intervino un general que se hizo amigo nuestro y nos concedió dos opciones (tenéis que elegir siempre la primera opción, ya que la segunda equivale a rechazar lo que nos quieren dar). Tan pronto como optamos por la primera opción aparecimos ante el rey (padre de la princesa): éste nos recompensó con los cofres de la cámara derecha. Me despedí de ambos. Al salir fui a visitar al obispo y tras ganar al simón el rey me concedió un nuevo objeto mágico.

Acto seguido fui a la ciudad -B- (Gallciano). Aquí, por la noche me tomé una cerveza en una taberna próxima y me encontré una especie de ilustrado con su respectiva peluca morada.

Este buen hombre me dio un objeto. Al día siguiente entré en el monasterio; era por la mañana. Una vez crucé la puerta, fui apresado por el loco que me había entregado un objeto la noche pasada en la taberna. Éste resultó ser un sultán y me quitó el objeto que me había dado y me lo cambió por otro. Me pidió disculpas y me dio una palmadita en la espalda.

De nuevo fui a la ciudad -D- (Saia) y entré de nuevo en el palacio del rey. Seguidamente fui a la ciudad -F- (Tenerbe) y aquí busqué a una joven con el pelo rubio (ver asterisco en el mapa; como los personajes se mueven por toda la pantalla, nada más entrar debéis seguir rápidamente la línea discontinua trazada en el mapa. Para saber si habéis contactado con la chica, nada más tocarla el disco cargará y veremos el rostro de la chica ampliada y nos ofrecerá un gran discurso. Sobre todo, no habléis con ningún personaje ya que esto os restará tiempo y la chica cambiará de lugar). Esta rubia nos quitará un objeto. Luego visité al obispo para que me rompiera el hechizo. Al día siguiente de hablar con el rey, regresé a -D- (Saia). Cuando entré en el palacio real pude presenciar el rapto de su hija en el momento de su boda; su prometido no pudo hacer nada. Éste se unió a mí.  Ambos abandonamos el palacio real y le prometí al rey que le traería a su hija. Teníamos información de que la princesa estaba secuestrada en una ciudad sólo accesible por el mar. Así pues, decidimos ir a la ciudad -Y- (Welltoria). Tras la correspondiente partida al simón, grabamos la partida.

Era por la mañana; entramos en la casa del herrero y nada más entrar nos informó de que por la noche venía un peligroso capitán que, según los rumores, había pertenecido a una banda de mercenarios. Lo último que nos dijo el herrero fue que este capitán poseía una pequeña embarcación. Compramos unos cuantos recargadores de vida y salimos. Pero nos encontramos con la puerta cerrada; estábamos acorralados por una decena de mercenarios. Al frente de ellos se encontraba el capitán. Decidí acabar primero con los mercenarios (para darle mayor emoción) y luego fui directamente a por el capitán. Éste tenía un gran látigo que manejaba a la perfección, pero tras unos golpes le acorralé contra la pared. Le perdoné la vida a cambio que nos llevase en su barco. Aceptó y por la noche, sin haber salido al pueblo, hablé con él y me llevó a la ciudad -L- (Contrabar). Una vez allí grabé de nuevo la partida.

Al amanecer fuimos a la ciudad contigua, -W- (Lifania). Una vez aquí, entré en el herrero y me compré una docena de recargadores de vida. Era de día y decidí entrar en el templo. Encontramos muchos cofres y muchas trampas. Justo en la entrada del templo y girando a la izquierda, nos metimos en la primera sala de la parte inferior; aparentemente no había ningún cofre, pero si seguís la línea trazada en el mapa encontraréis un objeto. Salimos para grabar la partida y aumentar la experiencia y vida con los objetos encontrados.

Grabamos la partida y, armado de valor, entramos por la noche en el templo. Siguiendo en línea recta (más o menos) encontramos al grupo de brujos rojos. Estaban rodeando al gran brujo. Cuando luchéis apartaros y no os pongáis en línea recta al gran brujo (éste no se mueve, pero como te pongas en línea recta a él u horizontal... no lo cuentas. La mejor arma es la segunda). Apretada la barra de espacio y, sin soltarla, pegaros a los brujos rojos. Cuando los hayáis matado, en el centro estará el gran brujo. Tenéis dos caminos (uno es más fácil que el otro): el primero es seguir la misma técnica que con los otros brujos y el otro es elegir la tercera espada y colocarse en la parte derecha, a la misma altura que él; sin embargo, al estar tan lejos no nos puede disparar. Pero si habéis conseguido un objeto (desconozco cómo se consigue, pero creo que se consigue hablando con todos los personajes de todos los poblados o bien hablando y ganado al simón al obispo de la ciudad -H- (Milanta)), la espada disparará una ráfaga y con bastantes disparos lo mataremos sin que nos dispare él.

Caímos en una caverna; en el mapa podéis ver un círculo el cofre que contiene un objeto muy importante.

Al amanecer fuimos a -L- (Contrabar). Por la mañana hablaremos con todos los personajes, en especial con uno que lleva el pelo verde y azul; éste nos dará un gran discurso. Para saber si habéis contactado con el personaje correcto tenéis que ir al herrero (ver asterisco) y no os dará ninguna opción sino un pequeño discurso. Por la noche debéis ir a su casa (del herrero) y participaréis en una celebración. Acto seguido, una vez sea de día, ya podréis salir del poblado.

Tras haber rescatado a la princesa nos fuimos al palacio del rey; éste nos recompensó con los cofres de la izquierda. Nos dio dos opciones: la primera es para que nos acompañen los dos prometidos (coged ésta). Fuimos a visitar al cura, quien nos dio un objeto para el arma tercera. Nos fuimos de nuevo a dar un paseo por todas las aldeas. Regresamos a la ciudad -X- (Celltore) y por la noche, tras hablar con una rubia, entramos en el bar (ver asterisco) y encontramos a unos amigos...

 

 

Francisco Escrig Casanova
Artículo y mapas publicados originalmente en Hnostar n.º 15

Última actualización: 17 de agosto de 2007

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